
Muchas personas creen que escribir es fácil, y se figuran que basta con tener cierta habilidad mecanográfica y un poco de imaginación. Otros sueñan con la fama y el dinero, pero se desaniman al percatarse de todo el esfuerzo involucrado en hasta el más simple de los proyectos narrativos. Más aun, por cada autor publicado hay al menos diez que nunca verán su obra en los anaqueles de una librería, y aunque el libro digital está cambiando las reglas ligeramente, todavía el índice de anonimato es bastante alto.
¿Cuáles son algunas de las características necesarias para convertirse en un escritor exitoso? A continuación propongo una breve lista, pero evidentemente pueden ser más. Se trata de siete distintivos que he podido observar en profesionales del calibre de Stephen King, Isabel Allende o Gabriel García Márquez, y esforzarnos por adquirirlas y desarrollarlas puede ser la diferencia entre el éxito o el fracaso literario.
1-Visión
Como cualquier buena empresa o proyecto, todo inicia con una visión. Deseamos expresar algo, tenemos una historia que contar y llegamos a la conclusión de que la mejor manera de hacerlo es escribiéndola. Pero de ahí a convertir esa inquietud en nuestra profesión hay una gran distancia. Debemos poder imaginar cómo será nuestra vida cuando logremos ese objetivo, pero más importante aún, cómo llegaremos hasta ahí y cuales serán los resultados de nuestro esfuerzo.
2-Vocación
Ser escritor no es asunto de elegidos por la mano del destino ni nada similar, sino más bien acerca de tener la suficiente motivación y seguridad de que es lo mejor para nuestra vida, de que es nuestro ‘llamado’. Debemos ser capaces de disfrutar del proceso creativo y de las largas horas a solas con nosotros mismos más de lo que disfrutamos del reconocimiento, el dinero u otros beneficios posteriores de la escritura (algunos de los cuales tal vez nunca lleguen a darse). De lo contrario no tendremos la suficiente energía para todo el esfuerzo requerido.
3-Inteligencia
Algunos parecieran haber nacido con ella, otros debemos esforzarnos por desarrollarla. Pero la inteligencia a que me refiero es la empresarial. Sí, escribir es principalmente un asunto de sensibilidad y vocación, pero si no tenemos los pies bien plantados en la tierra para manejar nuestro tiempo, planificar las tareas específicas, administrar nuestros recursos y ser realistas con nuestras expectativas, de nada valdrán las otras cualidades pues aun así no duraremos gran cosa en nuestro intento por escribir como medio de vida. A menos que aprendamos a ver la escritura como vemos nuestro trabajo, jamás dejaremos de ser meros aficionados.
4-Creatividad
Si bien hay muchas dudas acerca de si la creatividad es algo inherente o si podemos aprenderla, algo sí es definitivo: podemos cultivarla. Para ello es necesario nutrirse constantemente del trabajo de otras mentes, de otros artistas. Pero también debemos esforzarnos por buscar siempre la forma de contribuir con algo valioso a nuestros lectores, algo de nuestra propia experiencia y no simplemente la copia de algún tema trillado o frase hecha.
5-Habilidad
Escribir requiere destrezas técnicas en el dominio del lenguaje (gramática, ortografía, claridad, estilo, etcétera). También resulta necesario dominar al menos las teorías básicas sobre planeamiento de obras, estructuras narrativas, diálogo, exposición, trama, y un sin fin de otros aspectos ‘mecánicos’. Sin ello no llegaremos muy lejos en un campo donde la competencia tanto como la crítica son brutales.
6-Seriedad
La seriedad no tiene relación con el contenido de nuestras obras sino con el conjunto de actitudes que nos definen como profesionales de la escritura. No hay nada peor que un autor embriagado de supuesta fama –aun si la merece–, y en segundo lugar están quienes viven quejándose de no tenerla. También están los bohemios, los que dependen de alguna substancia tóxica, y toda clase de fauna escritoril.
7-Tenacidad
Escribir bien no es algo que pueda aprenderse de la noche a la mañana con solo leer un manual. Es necesario practicar mucho, tener la capacidad de superar gran cantidad de obstáculos (como la incomprensión de familiares y amistades, la falta de tiempo o la procrastinación), y sobre todo, no rendirse a medio camino.
¿Cuáles otras características podemos identificar en escritores exitosos? ¿Cuáles pueden ser más fáciles o difíciles de alcanzar? Deja tu opinión más abajo.
¡Feliz escritura!









