Archive for mayo, 2012

Mitos sobre la escritura, Lori Handeland

2012/05/30

Hoy me gustaría compartirles un extracto de este artículo de Lori Handeland (también conocida bajo el seudónimo de Lori Austin) publicado hace días en la página de Writer’s Digest, la principal revista norteamericana para escritores. Lori pasó años trabajando de mesera y luego administrando un estudio fotográfico antes de vender su primera novela en 1993; ahora sus obras se encuentran entre las listas de más vendidos del New York Times. Para conocer más acerca de ella, puedes visitar sus páginas www.lorihandeland.com y www.loriaustin.net.

1. Los libros destacados en las portadas de revistas literarias llegan a tan prestigioso lugar gracias a que son ‘los mejores’. (Es un espacio pagado.)

2. Las reseñas dadas por otros autores carecen de sesgo. (Generalmente son escritas por amigos, o solicitadas por el editor o agente del autor.)

3. Los escritores profesionales ganan tanto dinero como para renunciar a sus empleos diurnos y nocturnos. (La mayoría de escritores profesionales no ganan un salario suficiente para mantenerse de ello. Escriben en sus ‘ratos libres’.)

4. Una vez que un autor logra ser aceptado por la industria editorial, se quedan ahí para siempre. (Cada libro es juzgado por sus propios méritos.)

5. Los autores se convierten instantáneamente en celebridades. (Nada es instantáneo en el mundo editorial.)

6. Oprah* te llamará. (No lo hará. Deja de esperar.)

7. Los libros en los estantes principales de las librerías son ‘los mejores’. (También este es un espacio pagado.)

8. No es necesario preocuparse por la gramática o puntuación; eso es trabajo del editor. (Si un editor recibe una propuesta mal redactada, dejará de leer. Con costos tiene tiempo de leerlo; no va también a corregirlo.)

9. El cheque llegará puntual. (¿Desde cuándo llegan a tiempo los cheques?)

10. Una vez que publiques, los rechazos editoriales son cosa del pasado. (He recibido más cartas de rechazo LUEGO de tener libros publicados de las que llegué a recibir antes.)

*Oprah Winfrey es capaz de convertir cualquier libro en best-seller con solo recomendarlo en su programa o sitio web. Pero esto es otro espacio pagado, y son sus productores quienes deciden.–JAO

A estos interesantes aportes de Lori, quisiera añadir algunos cuantos propios:

1. Escribir es fácil: solo se necesita imaginación y una computadora. (Si fuera fácil, todo el mundo escribiría. La dura realidad es que la mayoría apenas sabe redactar correos electrónicos, y se angustian ante la idea de escribir una página completa para cualquier informe de oficina.)

2. Escribir es algo ‘que se trae’, si tenemos talento el éxito está asegurado. (Lo único que se trae son las ganas, todo lo demás hay que trabajarlo. Es más, hasta las ganas son discutibles: los escritores son famosos por su enorme capacidad de procrastinación.)

3. Nos reconocerán en la calle y daremos muchos autógrafos. (Nuestros amigos y familiares nos reconocerán en la calle. La firma, no el autógrafo, nos la pedirán en bancos, en recibos de tarjetas de crédito y otras cosas similares.)

4. Publicar resolverá nuestros problemas personales. (Por el contrario, los incrementará. La gente a nuestro alrededor sí se creerá el cuento de que tenemos una vida glamorosa y que estamos forrados en dinero, y eso trae consecuencias. Además, quienes llegan a creerse superestrellas suelen alejar las verdaderas amistades…)

5. Un libro publicado demuestra inteligencia, experiencia y talento. (Con tantas empresas de autoedición, amistades en editoriales, premios literarios ‘arreglados’ y otras tantas, es el contenido de la obra, no la publicación en sí, lo que deberá demostrar si posee algún valor.)

Si tienes otros mitos que añadir a la lista, ¡deja un comentario!

 

¡Feliz escritura!

 

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Dónde conseguir buenas imágenes (1)

2012/05/25

En los dos últimos artículos hemos hablado sobre la utilidad de un buen archivo fotográfico y los usos que podemos darle. Hoy quiero compartirle algunos lugares de fácil acceso y, además, gratuitos, dónde conseguir fotografías, dibujos, grabados e ilustraciones de todo tipo para nuestros proyectos.

Lo primero es determinar para qué las necesitamos o, mejor dicho, cómo exactamente pretendemos utilizar cada cuadro. Esto tiene implicaciones diversas, como acceso, costo, derechos y obligaciones legales, por lo cual no es asunto para tomarse a la ligera. Hoy haré recomendaciones sobre dónde hallar imágenes para uso privado, y en la próxima ocasión será el turno de las aptas para uso público.

El primer tipo de documento visual es el de uso personal y privado, es decir, todas aquellas imágenes que vamos a utilizar solo nosotros, sin compartir directamente con nadie más. Son aquellas que mencionaba en mi última entrada de este blog: para inspirarse, para recordar las descripciones, para descubrir detalles inusuales… Podemos hacer con ellas gran variedad de cosas, comenzando por archivarlas en nuestro disco duro, colocar en la pared de nuestro lugar de trabajo, como fondo de pantalla, y otro sin fin de cosas.

Estas las podemos obtener en casi toda la Internet. Google imágenes (www.google.com, pestaña ‘imágenes’) es por mucho el primer sitio dónde comenzar. Basta con ingresar una palabra clave adecuada a nuestro interés y podremos elegir entre gran cantidad de opciones. En segundo lugar podemos realizar búsquedas similares en Bing (www.bing.com) y Yahoo (www.yahoo.com).

Si buscamos algo más específico, como fondos de pantalla, podemos dirigirnos a sitios especializados. Usualmente poseen imágenes en alta resolución y en diferentes proporciones alto-ancho para acomodar a la gran variedad de dispositivos existentes en el mercado. También las tienen organizadas por categorías generales, como naturaleza, animales, ciudades, retratos, etcétera. Además hay otros muchos sitios de fotografía y arte donde seguramente hallaremos toda clase de útiles sorpresas.

Sitios recomendados de imágenes para uso privado

CoolWallpapers (www.coolwallpapers.org): con casi cuarenta mil fondos de pantalla distintos, y por lo general una muy buena selección de imágenes, aquí es casi seguro encontrar algo a la medida de nuestras necesidades.

MisWallpapers (www.miswallpapers.net): página en español con alrededor de diez mil cuadros distintos, todos gratuitos. El único inconveniente es no poder elegir la proporción de ancho y altura.

FFFFound (www.ffffound.com): excelente fuente de imágenes curiosas, seleccionadas por los propios usuarios de la web. No son fondos de pantalla sino toda clase de fotografías y obras de arte, sin ninguna clase de orden particular. Se actualiza constantemente y, en lo personal, disfruto mucho visitando simplemente para dejarme sorprender con los maravillosos tesoros visuales que siempre termino encontrando acá.

DeviantArt (www.deviantart.com): esta es una comunidad de artistas e ilustradores de todo el mundo. Con categorías tales como arte digital, fotografía, cine y animación, tiras cómicas, manga y animé, así como muchas otras, y una enorme base de usuarios, es el mejor sitio para encontrarse cara a cara con la inspiración. Aquí la ventaja es que, si te gusta un artista, puedes ir a su página personal y ver más de su obra.

Flickr (www.flickr.com): es otra empresa de Yahoo en la que los usuarios comparten con el mundo sus propias fotografías y, de vez en cuando, ilustraciones. La cantidad de imágenes es sencillamente abrumadora. Me gusta mucho por las comunidades de fotógrafos por país. Así, por ejemplo, para Costa Rica hay una comunidad que ronda actualmente los 2.500 miembros y 46.000 fotografías. La próxima vez que necesite investigar sobre un sitio determinado del planeta vendré aquí a ver qué descubro.

La advertencia de rigor

Todos estos sitios de imágenes (excepto por los buscadores, como Google) trabajan con obras protegidas por derechos de autor. Esto implica que el uso comercial o público de cualquier documento allí encontrado está prohibido salvo con el expreso permiso de su dueño.

En el próximo artículo haré algunas recomendaciones de sitios con imágenes apropiadas para uso público, como las que utilizo aquí en este blog.

¿Conoce algún otro sitio dónde conseguir buenas imágenes? ¡Déjeme un comentario!

 

¡Feliz escritura!

 

Inspirarse en imágenes

2012/05/23

En mi último artículo escribí sobre lo útil que resulta poseer un archivo de imágenes para sacar de ellas inspiración literaria. Lo que no dije fue lo que hago yo con esas imágenes, y me parece oportuno retomar aquí ese tema. Espero que esto le dé algunas ideas prácticas para incorporar en su vida de escritura.

Recuerde los detalles

Una fotografía nos puede servir de referencia a la hora de redactar un pasaje donde nos interesa presentarles a nuestros lectores una imagen viva de cómo se ve un lugar, un rostro, un objeto. En vez de depender exclusivamente de nuestra memoria, tener una fotografía a la vista nos permite mantener siempre cierta congruencia en las descripciones, sin importar cuán extensa sea nuestra obra. (Dicen que J.R.R. Tolkien debió empezar a tomar nota de cómo iban vestidos sus personajes en El Hobbit luego de que su hijo Christopher le reclamara, decididamente indignado, que en la historia de la noche anterior el jefe de los enanos llevaba una capa amarilla, y a la noche siguiente su capa se había tornado verde musgo).

Déjese inspirar

Por más cliché que suene el dicho de “una imagen vale más que mil palabras”, lo cierto es que detrás de ese rostro pueden esconderse incontables anécdotas, y en esa habitación puede haber ocurrido toda clase de situaciones. Hágase preguntas cada vez que analice los detalles de una foto. ¿Qué estará pensando esta persona? ¿Quién vive en esa casa? ¿Cuál es el secreto de este pozo? Elija cualquier elemento del cuadro e intente contestar preguntas básicas como estas hasta dar con un tema satisfactorio. No importa si el resultado no calza con su proyecto actual, algún día podría serle útil.

No dude en hacer cambios

La fotografía es una ayuda, no un monumento inamovible. ¿A la señora de la casa le gusta el verde? Entonces la alfombra amarilla en nuestra foto de referencia puede cambiar de color sin ningún problema. No hace falta alterar la imagen en photoshop; basta con tomar los apuntes necesarios y, eso sí, mantenerlos en un sitio de fácil acceso (idealmente en una ficha describiendo el escenario utilizado, al estilo de las fichas de personaje).

Aproveche su espacio de trabajo

Si le resulta cómodo (por ejemplo, si no es algo que le estorbe al resto de su familia), coloque en un lugar visible las imágenes que esté utilizando para escribir. Desde el fondo de escritorio y el salvapantallas de su computadora, hasta una pizarra de corcho o un portarretratros cercano, tener estos cuadros donde pueda verlos constantemente le ayudará a mantenerse en sintonía con la historia. También es muy posible que le ayuden a ‘sentirse ahí’, en el caso de lugares, de imaginar los pensamientos y palabras en caso de un personaje, además de otras muchas posibilidades.

Tenga cuidado con los derechos de autor

Esto es una pequeña advertencia, por aquello de no meterse en enredos legales. A menos que la imagen de referencia la haya creado usted, es bastante probable que esté protegida por derechos de propiedad intelectual. No utilice tales fotografías o ilustraciones en su obra publicada sin obtener primero los derechos de uso. Tampoco incorpore en su ficción descripciones precisas de escenas tomadas de ilustraciones de algún artista; en cambio, altere detalles hasta volverlo algo nuevo. El truco está en tomarse libertades poéticas y aprovechar nuestra imaginación… o dar los créditos respectivos.

¿Y usted cómo utiliza ayudas visuales?

¡Feliz escritura!

Herramientas – El archivo de imágenes

2012/05/21

Siempre me ha gustado coleccionar fotografías e imágenes curiosas: un rostro enigmático, algún paraje solitario en el bosque, una edificación ingeniosa, hasta un mapa de tierras lejanas, ¡todo ello me despierta las ganas de saber más sobre las historias que podrían estar ahí, esperando ser descubiertas!

Originalmente comencé coleccionando recortes de periódicos y revistas viejas; de hecho, todavía conservo una caja de zapatos llena de estas imágenes variopintas, pero rara vez me tomo la molestia de abrir el armario y mirar dentro. Desde que la Internet y las computadoras se volvieron parte integral de mi vida cotidiana, lo que conservo es un archivo digital de esas (literalmente) miles de fotografías, dibujos, pinturas e ilustraciones que, tarde o temprano, terminan por darme ideas interesantes para entretejer a mis poemas y relatos.

Empiece usted también su propio archivo de imágenes

Lo primero es dedicar un espacio a la colección, ya en una caja, ya en una carpeta en el disco duro. Ese espacio será una colección de historias en espera de ser contadas, así que es mejor asegurarse de no mezclarlo con otras clases de documentos que puedan rondar por ahí.

Lo segundo es organizar la colección de manera lógica, de modo que resulte relativamente fácil localizar imágenes específicas. Le recomiendo destinar una subcarpeta a imágenes de personas y titularla “personajes”. Haga lo mismo con “objetos curiosos”, “escenarios”, “criaturas” (en especial si le interesa la ciencia ficción o la fantasía), y toda otra clase de categorías generales que no dejen duda alguna sobre el contenido. En mi caso, reconozco ser un poco obsesivo con el orden, así que suelo jerarquizar las carpetas y añadir subcategorías dentro de cada una según la cantidad de imágenes que posea de cierto tipo. Por dar un ejemplo, mi carpeta de “personajes” tiene una subcategoría de “niños”, otra de “niñas”, una de “hombres”, una de “mujeres”, una de “monstruos” y otra última de “seres fantásticos”… según el rostro particular me resulte más apropropiado para una u otra.

El tercer punto es el más obvio y necesario: ¡acumular las imágenes! Admito que esta es una de mis formas predilectas de procrastinación. Puedo llegar a pasarme noches y madrugadas enteras en Google o Bing en busca de la imagen perfecta, pero guardando virtualmente todo lo que me pueda ser de utilidad luego. Basta con escribir una palabra clave y pulsar el botón de búsqueda para sumergirse en un océano de estímulos visuales de toda clase. Por dar un ejemplo, la novela que estoy trabajando en este momento transcurre entre dos enormes bosques y un poblado de campesinos; eso me llevó a buscar imágenes de bosques (uno oscuro y denso, el otro luminoso y abierto) para inspirarme en las descripciones. Pero mientras estaba en eso encontré también toda clase de fotografías de fauna, flora, personajes, cabañas… listos para ser integrados en mi historia.

Vale aclarar que la búsqueda en Internet no es mi única opción cuando ando a la cacería estímulos visuales. Los periódicos, las revistas viejas, las fotos tomadas con un celular o, mejor aun, una cámara digital… y por supuesto los libros son todos ellos buenos para obtener imágenes interesantes. No se asuste, jamás mutilaría un libro solo para extraer un cromo; más bien colecciono toda clase de guías de naturaleza, diccionarios visuales, libros de arte, y un sin fin de otras obras ilustradas. ¡El tiempo se va volando cuando me sumerjo en un buen libro en busca de inspiración!

Le invito a iniciar su propio archivo fotográfico. No importa qué tan modesto sea al principio, con los años podrá llegar a recorrerlo como se recorre un museo, con los ojos bien abiertos y la imaginación rebosante de ideas.

 

¡Feliz escritura!

 

Poesía – El gato y la niebla

2012/05/11

Sigo pasando en limpio y, en este caso, reescribiendo viejos textos. Este es uno de agosto de 1999, y aunque no me parecen del todo mal las palabras originarias, sí pensé en darle vida reinterpretando las imágenes y contenido con una nueva forma.

El gato y la niebla

La noche solitaria se diluye en el silencio.
Un aroma a lluvia permea el entorno,
y el asfalto mojado reluce
con destellos de neón naranja,
como halo místico, rodeando los faroles.

El frío me invade las entrañas,
y mi rostro, empapado de rocío,
avanza como un fantasma
entre las sombras de árboles petrificados
a ambos lados de la calle.

La mirada se resiste a penetrar la distancia
de una nada que lo cubre todo
y se mueve sigilosa,
como el gato que me observa desde un basurero
y luego echa a correr con algún manjar entre dientes.

No lo sé,
Pareciera como si la noche
se hubiese disuelto en esta niebla.

JAO, 2012-05-10

 

Se agradecen los comentarios.

 

Reescribir viejos trabajos

2012/05/09

Soy un acumulador de cuadernos y papeles. Tengo un mueble de archivo lleno de ellos, todos debidamente clasificados según el tema, la fecha, y otros criterios obsesivamente ordenados. Jamás me deshago de un solo apunte o garabato, ni siquiera cuando ya los he pasado en limpio o digitalizado de alguna forma. Supongo que me siento más seguro sabiendo que cuento con el original como referencia, o tal vez se trate de una necesidad meramente psicológica de sostener el apego a quien fui en el momento de escribir o dibujar aquella cosa.

Pues bien, en los últimos días he pasado bastantes horas pasando en limpio muchos de mis viejos poemas y fragmentos en prosa. Ha sido una excelente oportunidad para recordar mis días en uno de los talleres literarios en los que mejor la pasé, pero también, y sobre todo, para comparar con el tipo de cosas que escribo ahora, más de una década después.

En primer lugar, puedo ver cómo mi estilo ha ido evolucionando y volviéndose más maduro, más seguro de sí mismo. No solo poseo un vocabulario bastante más amplio que entonces, también han cambiado los temas de interés, los lugares comunes de mi universo de letras, la forma misma de redactar hasta la oración más simple.

En segundo lugar, me da una valiosa oportunidad para redescubrir muchos fragmentos olvidados y evaluarlos bajo una nueva luz. Con la mayoría de ellos no puedo evitar la convicción de que se tratan de verdadera basura, y me alegra no haber publicado casi ninguno.

Pero de lo poco que se rescata es interesante descubrir que prácticamente no resisto la tentación de corregir una palabra aquí, una frase allá, de eliminar versos enteros y añadir otros tantos, en fin, de reescribirlo todo. Lo veo como una oportunidad para darle nueva vida a un cadáver ya enterrado y exhumado luego. El espíritu sigue estando ahí, en el nuevo poema, pero el cuerpo –las palabras de la anterior encarnación– queda descartado a favor de uno nuevo y mejor.

Copiar, pasar en limpio y reescribir también fomentan la creatividad. Me estimulan intelectual y anímicamente para crear cosas nuevas, escribir nuevas historias, nuevos versos. Me da ideas que puedo trabajar. Es como si el simple hecho de mover los dedos sobre este teclado fuera suficiente para activar el mecanismo de la inspiración.

Pero soy un acumulador, y como nunca tiro nada, termino añadiendo estas versiones y escritos nuevos al creciente archivo digital, a fin de comparar otro día, algunos años en el futuro, la evolución de aquellas piezas supervivientes.

Y usted, ¿tiene por ahí algún cuaderno viejo? Si es así no dude en desempolvarlo: es muy posible que se lleve algunas sorpresas agradables.

¡Feliz escritura!

 

El valor de la crítica constructiva

2012/05/06

En los talleres literarios es normal que cada participante lea en voz alta sus escritos para recibir la opinión y ayuda de sus compañeros. El problema algunas veces surge cuando la crítica se sale de tono y en lugar de ayudar en algo termina destruyendo la dinámica del grupo. A continuación algunos consejos de qué hacer y qué no hacer en estos casos para mantener las buenas relaciones y aportar observaciones útiles.

Escuche atentamente a quien lee

La idea de participar en un taller no es solamente que los demás me ayuden con mi trabajo, sino que todos ayuden a todos. Cuando no prestamos atención a quien está leyendo, emitimos el mensaje de ‘no me importa, solo me interesa mi propio texto’. La persona que constantemente hace esto se gana el rechazo de los otros, y pierde además la oportunidad de aprender de sus compañeros y compañeras de taller.

Toda escritura tiene el poder de enseñarnos algo, inclusive si se trata de un género distinto, o si el autor es todavía novato. Así como leer (tanto obras buenas como malas) nos ayuda a desarrollar un ojo crítico con nuestro propio texto, escuchar atentamente a nuestros colegas ayuda a afinar los sentidos y redunda en beneficios para nuestra escritura. Además, la atención demuestra respeto, algo que nosotros mismos deseamos cuando sea nuestro turno de leer.

Finalmente, sin escuchar con atención no seremos capaces de aportar nada útil, y perdemos también la oportunidad de ejercitarnos en retórica y oratoria por este medio.

Aporte comentarios útiles

Como escritor, de nada me sirve cuando alguien me dice lo ‘bonito’ que está mi cuento, o lo ‘bello’ que les pareció mi poema. Tal vez me haga sentir bien, tal vez me ayude a reforzar mi autoestima, pero esa clase de comentario es vacío en tanto no aporta algo práctico para mejorar mi escritura. Es puro azúcar sin ningún contenido nutritivo. Y cuando, por el contrario, nuestra crítica es destructiva, cuando no aporta nada útil, no estamos participando en el taller, estamos aprovechándonos de éste para sentirnos más que los otros. En cualquiera de los dos casos, nuestros comentarios hacen perder el tiempo al resto de participantes.

Para evitar esto, intentemos siempre hallar algún aspecto mejorable y expresarlo de forma que el otro pueda sacarle provecho. ¿Nos gustó determinado uso del lenguaje? Digamos exactamente dónde y por qué motivo; así los demás podrán aprovechar el acierto e intentar repetirlo. ¿Las oraciones nos parecieron demasiado largas y difíciles de entender? Hagámosle saber esto para que revise su forma de concatenar y subordinar ideas.

Sea honesto, pero con asertividad

Hay una diferencia entre decir la verdad y decir ‘mi verdad’. ‘Mi’ tiene el problema de ser enteramente subjetivo y nada confiable, pues mis opiniones y sentimientos no tienen por qué ser compartidos por los demás. Expresiones como ‘no me gusta’ o ‘qué aburrido’ expresan al ‘mi’ sin aportar nada constructivo al compañero o la compañera que leyó su trabajo. Tiene además el inconveniente de sonar como un ataque personal, y esta es la manera más directa y segura de destruir las buenas relaciones entre miembros del taller.

Bien utilizado, el ‘mi’ puede convertirse en instrumento de asertividad; podemos usarlo para expresar objetivamente un hecho subjetivo. Si determinado pasaje nos pareció aburrido, podemos expresarlo en términos que no sean tímidos (‘está muy bonito’) ni agresivos (‘da asco’), sino objetivos o asertivos (‘me costó sostener la atención en esa parte’). De tal forma estamos aportando un comentario práctico, exclusivamente referido al texto, y sin calificar a la persona que lo escribió.

No se tome la crítica como algo personal

Este último consejo va tanto para quien critica como para quien recibe el comentario. Recuerde que el taller no se trata de las personas sino de la escritura. He conocido a muchos escritores que me caían de maravilla pero de cuyos escritos nunca pude enamorarme, y otros insoportables y con serios problemas de relaciones humanas que, sin embargo, escriben muy bien según mi parecer. Pero el punto es que no tengo derecho de dar una crítica negativa a un buen trabajo por más que su autor me caiga mal, ni tampoco es correcto dar críticas maravillosas a mis amigos si el texto no lo merece. En ambos casos es una falta de respeto, pues los comentarios resultan engañosos y no le ayudan al escritor a mejorar su técnica.

Por otro lado, si le ha tocado a usted recibir un comentario negativo, no se justifique pensando que esa persona es un desgraciado, que solo le dice eso para herirle. Revise fría y objetivamente el comentario y verifique cuánto de verdad puede haber ahí y cómo -si acaso- puede mejorar su texto gracias a ese aporte. Recuerde también que los comentarios positivos y bien intencionados no necesariamente serán útiles o aplicables en su caso particular. Discrimine si la crítica se debe a gustos específicos en cuanto a tema y estilo, o si se trata de comentarios sobre la técnica y claridad de las ideas.

Espero que estos consejos le ayuden a usted y su grupo. ¿Tiene alguna otra sugerencia para trabajar con crítica constructiva? ¡Por favor compártala!

¡Feliz escritura!

Retomar un proyecto

2012/05/04

El día de hoy mi pareja y yo hemos decidido retarnos otra vez en una maratón de escritura al estilo de NaNoWriMo para el resto de este mes. De hecho, se trata de retomar precisamente las novelas empezadas en noviembre y abandonadas hasta ahora.

¿Funcionará? Tal vez sí, seamos optimistas.

En buena teoría, si ya lo hicimos una vez nada nos impide repetir la experiencia. En esta ocasión, sin embargo, hay algunas circunstancias en contra.

La primera es empezar en frío. El año pasado nos preparamos física y psicológicamente para el reto: cancelamos compromisos, abarrotamos la alacena de comida chatarra, preparamos esqueletos detallados de la obra, nos familiarizamos con el mundo y los personajes. En cambio ahora debemos comenzar por recuperar el hilo perdido, sintonizarnos nuevamente con esa idea de numerosas ramificaciones.

La segunda es el tiempo. Ya para hoy son tres (casi cuatro) días de retraso, y la cantidad meta de palabras por día se va agrandando lenta pero irremediablemente.

¿La estrategia? Pues muy simple: ¡no procrastinar!

Si algo me enseñó el último NaNo fue que el peor enemigo del escritor es la distracción, así que ahora lo primero es eliminar de la MacBook y el iPad todas las aplicaciones superfluas en las que pueda sumergirme por más de 15 minutos a la vez.

Otra acción necesaria es la de llevar un control estricto del tiempo dedicado a redes sociales y correo electrónico. En este sentido echaré mano a los conductistas, no ingresando a Facebook, Twitter o mi buzón de Yahoo hasta no completar la cantidad diaria de palabras.

Y por supuesto, leer. Tengo unas 70.000 palabras de la novela, entre bocetos, fichas y apuntes varios, que debo releer con cuidado para ubicarme de nuevo en mi historia. Aun así escribiré hoy mi cuota de 1800 palabras (por el retraso), sin importar que luego deba eliminar o reescribir para ajustar al resto.

Un reto, sobre todo si se hace en pareja o con amigos, resulta más llevadero y entretenido. Les invito a unirse a esta maratón de escritura improvisada y a compartir conmigo sus experiencias.

Al final del mes veremos cómo ha resultado.

¡Feliz escritura!

Poesía – Sed

2012/05/02

Desde que inicié esta bitácora he dedicado el espacio principalmente a consejos y opiniones sobre escritura creativa en general, pero en un principio estaba también la intención de compartir algo de mis escritos de corte literario. Aquí les dejo el primero de muchos.

En esta ocasión se trata de un poema que escribí hace ya unos doce años, cuando todavía me interesaba el tema del amor y las relaciones. Desde entonces dedico mis esfuerzos principalmente a la narración especulativa (ciencia ficción y fantasía), pero de vez en cuando retomo esta vena poética que tanto he descuidado.

SED

Me dejaste la sal

                       el viento

                             la arena

me dejaste el sol del mediodía sobre mi piel

me dejaste el sonido de las caracolas vacías

pero te llevaste las aguas

                       y me hiciste desierto

 

JAO, 10 de abril de 2000

 

¡Se agradecen los comentarios!

 

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