Archive for julio, 2013

La palabra engendra palabra

2013/07/29

¡Me sentí totalmente identificado! De paso, muy recomendado el blog Nisaba.

Nisaba

Una de las fantasías más extendidas de quienes amamos la palabra como acto creativo es llegar a tener la autonomía y el tiempo para dedicárselo por entero a los placeres de leer y escribir. Nos imaginamos el día entero entre libros o creando las obras que nos llevarán hasta el codiciado estatus de escritor independiente que vive de las ventas de sus obras.

Desde luego, estas fantasías chocan con una realidad apabullante. Cuando logramos obtener un día de descanso, nos pueden asaltar el sueño, el cansancio, la necesidad de reposo y, sobre todo, las distracciones. Lo que tanto deseamos escribir se desvanece en la penumbra de clics azarosos y tareas insignificantes. No pasa de ser un bonito sueño, una agradable fantasía.

Pareciera como si al entrar en “modo de descanso”, también perdiéramos la conexión con esa capacidad interna de crear.

He tenido la experiencia personal de renunciar a todo para…

Ver la entrada original 231 palabras más

Cuestión de actitud

2013/07/29

Imagen

Podemos afrontar el acto de escribir con nerviosismo, entusiasmo, esperanza y hasta frustración –ese desaliento al reconocernos incapaces de poner completamente en palabras lo que tenemos en la mente y en el pecho–. Podemos afrontar este acto con los puños cerrados y la mirada torva, listos para patear traseros y poner al mundo en su lugar. Podemos hacerlo porque deseamos casarnos con la mujer de nuestros sueños o para cambiar el mundo. Hagámoslo de cualquier modo, excepto a la ligera. Lo diré una vez más: no escribamos con ligereza.

No pido hacerlo con obediencia o una actitud reverente; no pido un lenguaje recatado ni abandonar el sentido del humor (¡por Dios, que lo tenemos!). Escribir no es un concurso de popularidad, no son las olimpiadas de la moral y no es la iglesia. ¡Es escritura, maldita sea!, no lavar el auto o maquillarse las cejas. Si podemos tomárnoslo en serio, entonces perfecto, sigamos adelante. Si no podemos, o no queremos, mejor será dejar de leer y dedicarse a otra cosa.

Lavar el auto, por ejemplo.

–Stephen King, On Writing: A Memoir on the Craft

A las palabras de King me gustaría agregar un comentario adicional: no escribamos por obligación. Sí, los escritores profesionales deben cumplir plazos, y cualquiera que desee publicar un día algo decente debe escribir con cierta regularidad aunque ese momento no sienta ganas o no esté “inspirado”. Si escribimos, que sea por elección propia, porque lo deseamos; o por presión interna, porque los mundos imaginados no se contentarán con quedar en el olvido, y las historias y los rostros nos acosarán de día y de noche hasta verse convertidos en palabra.

En el momento en que escribir se torna en una obligación, en una tarea más, en un compromiso, y perdemos el gusto, el impulso creador, y podemos dormir tranquilamente y dejar para la mañana esa idea que llegó a despertarnos de madrugada, entonces más vale buscar otro pasatiempo.

Para escribir en serio, de verdad, nos debe importar lo escrito, debe ser parte de quienes somos. Parece algo demasiado subjetivo, pero en este caso nuestra actitud al escribir hace toda la diferencia.

Y usted, ¿por qué escribe?

¡Feliz escritura!

A %d blogueros les gusta esto: